La Pasión según Mauro Aladro. Capítulo 3: Aquella luz. Yá en la red

images reloj al revésVuelvo a salir indemne de la aventura quincenal que supone escribir bajo la presión del tiempo en El Comercio. La motivación es el trabajo mismo. Desearía algún desaire. Algo externo.

El jueves pasado terminé de mezclar la canción entre el bullicio de los críos de Sergio y las grabaciones del que será nuevo disco de Bueno, la banda de los hermanos Vallina que tanto me gustó en su primera entrega. La vida es así de casual y terminaron haciendo los coros en un improvisado set que duró el tiempo que tardaron en aprenderlos, a penas cinco minutos. A la vuelta, en el autobús que hace la línea Avilés – Gijón, sentado ya en la primera fila de asientos, dos mujeres, que también regresaban de trabajar, inmersas en un diálogo fáctico con el conductor, comentaban algo sobre el arrierismo y como unos dependemos de los otros para buscarnos la vida, aludiendo al conductor y a la coincidencia con él en el viaje de ida y que bien las había llevado a ganarse la vida al mismo tiempo que él también se la ganaba. Hay que decir que el hombre era un armario de uno noventa y que después de limpiar en un centro comercial alegrar la vista no está nada mal. Giró la llave de contacto y metió la marcha atrás dando por terminada la conversación pero una de las mujeres quiso poner la guinda y dijo bien alto que al menos tenían trabajo y que evidentemente era para comer ya que nadie trabaja por amor al arte y que el que lo diga miente. En pleno arrebato pensé en levantar el dedo y decir algo al respecto. Qué tontería, además de mentiroso iba a quedar como un pringao y no podía hacerlo. Aunque viva de la mentira que es hacer un disco no soy ningún pringao y el relato que escribí esta semana habla, en parte, de lo difícil que lo tienen algunas mujeres en esta época de crisis.

El Hofner de Héctor funciona bien para la grabación acústica aunque haya que buscar las notas en donde habitualmente no están. El quintaje ofrece un diferencia de medio tono en el traste doce pero es motivador hacerlo sonar cuando aparentemente es imposible de afinar. Será amor al arte.