Entrevista en el diario La Nueva España

«Versionar o adaptar de un idioma a otro significa rehacer y desvelar al público el contenido de una obra»

TOLI MORILLA Cantautor, presenta «Diez cantares de Bob Dylan n’asturianu»

María IGLESIAS
Toli Morilla descubrió el asturiano con el primer disco de «Nuberu» y los poemas de Manuel Asur. Desde entonces, ése ha sido su medio de expresión, con el que se ha ganado no sólo reconocimiento regional, sino nacional. «Creo en el asturiano como herramienta para la creación poética», confiesa el músico, que mañana presenta en la Sala Acapulco del Casino de Asturias su nuevo disco: «Diez cantares de Bob Dylan n’asturianu».

-Presenta en Gijón su nuevo disco «Diez cantares de Bob Dylan n’asturianu» autorizadas personalmente por el músico. ¿Fue complicado versionar a un músico como Dylan?

-El reto fue hacer un trabajo digno y respetuoso tanto con la obra de Bob Dylan como con la llingua asturiana, y nada es fácil, al menos para mí; pero si tienes un objetivo, confías en la intuición y los siguientes meses de tu vida dependen de que ese trabajo adquiera la forma que imaginaste, sí, se puede decir que fue complicado, porque todo lo dicho anteriormente puede fallar. En lo que se refiere a la parte técnica, fueron dos años de trabajo con todas las complicaciones que normalmente tiene esta actividad, a lo que hay que añadir que fue necesario obtener la autorización de Bob Dylan para hacer una edición correcta desde mi punto de vista.

-¿La versión en asturiano de algunas de las canciones más conocidas del músico supone un acercamiento de la letra de Dylan al público?

-Si te interesa la obra de Dylan y te interesa que la cultura asturiana, en una de sus manifestaciones primordiales como es la llingua, se desarrolle con normalidad y exenta de prejuicios, creo que la comprensión de la parte literaria de estas canciones mejorará sensiblemente para los asturianos, que es el público natural al que va dirigido este trabajo. No obstante, en foros castellanohablantes, y cito el caso de RNE 3, ha sido difundido sin que la cuestión lingüística apareciera por ningún lado, sino con un gran interés por el tratamiento y la impronta que el asturiano, en estas versiones, otorga a estos clásicos de Dylan.

-Con este disco vuelve a demostrar que el asturiano es válido para la poesía.

-Eso ya lo demostraron autores como Pin de Pría o el Padre Galo hace mucho tiempo, y lo demuestran todos los poetas asturianos que cada año publican un buen número de libros que suelen pasar completamente inadvertidos. Creo totalmente en la capacidad del asturiano como herramienta para la creación poética , pero este disco es diferente. Versionar o adaptar de un idioma a otro significa también rehacer y/o desvelar al público el contenido de una obra; pero es la gente y la crítica los que dicen si demuestro su validez o no. Personalmente creo que el asturiano es una lengua válida para la poesía y también para la vida cotidiana.

-Con este nuevo disco ya ha obtenido el reconocimiento de la crítica, pero también ha sido laureado con trabajos anteriores. ¿Es difícil obtener este reconocimiento con una lengua tan minoritaria como el asturiano?

-No sé si es difícil, los premios y reconocimientos los dan otros, y siempre es de agradecer. Lo que pienso es que no debería ser tan determinante el hecho de cantar en asturiano, no sólo porque haya un trabajo musical intenso detrás de los textos, sino porque significaría un paso más hacia el reconocimiento y la normalidad del asturiano lejos de otras reivindicaciones de carácter político. Utilizo el asturiano como medio de expresión y comunicación y así lo haré siempre que se necesite y lo sienta.

-¿Cuándo descubrió el asturiano como medio de expresión para la música?

-Con 13 o 14 años y el primer disco de «Nuberu» y los poemas de Manuel Asur. Artísticamente, con mi primer disco «Nunca des la espalda» y el tema «Na to cintura», grabado sobre una letra de Xulio Vixil Castañón.

-¿Quiénes le influyeron musical e idiomáticamente?

-Los cantautores/as anglosajones, Neil Young, Murray Head, Donovan, Bob Dylan y también españoles, Paco Ibáñez, Pablo Guerrero, Aute, Sabina, etcétera.

-También le puso música a poetas asturianos. ¿Fue complicado musicarlos?

-Más o menos. Las complicaciones siempre están presentes y darían para un pequeño libro de aventuras. Seguramente, sin complicaciones no sacaríamos algo decente de todo esto.

-Combina el rock acústico, con la canción de autor y el folk. ¿Cómo se llega a ese punto de equilibrio?

-No lo sé. Espero no haber llegado a ningún equilibrio de ese tipo porque significaría que ya estoy muerto.

-¿Qué se debería cambiar de la industria discográfica para ganar en salud?

-La industria es la que se tiene que encargar de esas cosas y llamar al médico si lo necesita, yo solamente hago canciones y las edito.