foto-smateo-fbLa próxima semana voy a hacer dos conciertos totalmente diferentes en formato y repertorio. El lunes 15 será en Oviedo, durante las fiestas de San Mateo, en la plaza de La Catedral.

El plan es el siguiente: La banda avilesina Alexanddra in Grey desplegará su rhythm and folk  a las 21:30, abriendo el concierto para hacer 50′ de su excelente y homónimo estreno discográfico.

Aquí llega mi turno. Tocaré con Alexandra in G. un tema, no puedo revelar títulos, y junto a Ángel Miguel haré el siguiente número. Dos temas más con Stormy Mondays en formato Big Rock Band completarán mis 30′ de gloria en las fiestas de la capital. Si puedo desvelar que los 8′ y 1/2 que dura mi versión de It’s Hurricane de Bob Dylan será mi último round.

Los de Jorge Stormy seguirán solos con su sólido y melódico rock americano durante 40′ para dejar paso a Los Mokomitas, una banda indescriptible donde habitan gentes como el gran Ángel Parada o Tommy «El indio». Los de Pola de Lena cerrarán este concierto de bandas del país que ha sido posible gracias a la pericia del mejor road manager que he tenido, Edu Cosmea, y el proactivo Jorge Otero. Enhorabuena por el trabajo.

The FreewheelingsEl siguiente bolo será en formato pequeño en el lugar que más veces toqué a lo largo de mi vida musical. El Café Trisquel apuesta desde hace una temporada por crear colaboraciones entre músicos provenientes de bandas y estilos diferentes para continuar con su programa de conciertos, uno de los más activos de la ciudad. En esta ocasión y como queda claro en el afiche creado por el inefable Ramón García, dueño y señor de esta, su casa, sin demérito alguno para el resto de la dirección, la propuesta es doble. Kike Flying de los Flying Padres, banda maliaya con un disco a sus espaldas, «Antes de que todo todo acabe mal», es un dylanita empedernido. Yo también. ¿Hay algo más que contar? Por supuesto, eso lo debemos hacer cantando nuestras particulares versiones del ácido Bob, juntos, separados y revueltos.

A pocos días del comienzo de la seronda, el verano se instala inesperadamente rotundo con altas temperaturas. Esta semana promete, que siga el calor.

 

 

terraza flotante j botanico gijon asturias                                                                                                                               Es un placer volver al Botánico por tercera vez en estos últimos cinco años. Estuvimos en la Praderina con el aragonés Ángel Petisme y en el Boreal presentando el disco de versiones de Bob Dylan en asturiano. En este espacio preciso, el Boreal, con laguna y edificio multi usos vamos a estar esta noche abriendo los conciertos de la terraza del Botánico con una novedad importante en la presentación del set que será interpretado en el nuevo escenario flotante que la organización ha preparado para este verano de 2014.

A tocar sobre las aguas es lo que toca hoy, y tocar es lo que más nos gusta, por eso tenemos muchas ganas de que lleguen las 22.30h. y ofrecer, a todos los que nos queráis acompañar, lo mejor que hacemos en esta jodida vida, nuestras canciones y un tributo especial a Bob Dylan cantado en asturiano, Hurricane, Sara, She belongs to me, Maggie’s Farm, etc. Na to cintura, Azul y gris, Banderas, y algunas sorpresas solo para hoy.

Tonigth’ s the nigth!

toli morilla trisquel xixón música asturiasMauro Aladro persigue a Toli Morilla.

Aladro insiste en que le conceda una oportunidad con el público y amenaza con presentarse en un concierto del cantautor local, salir al escenario y leer en público alguno de sus escarceos literarios. El músico intentará prepararle una trampa para impedir que llegue a perpetrar su amenaza. La tensión ante un posible «conciertus interruptus» crecerá a medida en que las canciones vayan siendo depositadas en la morgue de un concierto futuro…

algun dia...Hace ya dos meses que no publico nada al respecto. Por fin terminé con este reto que supuso escribir estos doce relatos y grabar otras tantas canciones en seis meses.

El último relato y la consiguiente canción se pueden leer y escuchar en el blog que El Comercio habilitó para tal menester. Aquí.

Ahora, lo que viene es el siguiente reto: Publicar en las mejores condiciones posibles.

Mi sello Scaletour está varado en algún lugar del sueño. El editor que fui ha tirado la toalla. Es una cuestión de incompatibilidad genética con el músico que quiso realizar el proyecto de Toli Morilla. Editor y autor son dos enemigos naturales e íntimos. En este caso, es una cuestión de energía. No puedo ser dos al mismo tiempo. Pensar en los garbanzos y dedicarse a conseguir el dinero para llevarlos a la pota puede y debe abordarse de forma creativa (algunas veces hasta lo conseguí), pero se trata de ser creativo en un ámbito y de una forma totalmente alejada del oficio de compositor, músico, cantautor o lo que se quiera.

Es por esto, que el reto que viene es convencer a otros de que merece la pena editar en formato físico «La pasión según Mauro Aladro». Yo lo estoy, como no puede ser de otra manera. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Micro mecenazgo? ¿Pateo editorial? ¿Patrocinio? ¿Concursar en televisión? ¿Jugar la quiniela? A veces pienso cosas raras. Ya veremos.

Por el momento, doy gracias a los lectores. A los que me animaron con sus comentarios positivos y a los que dijeron que no entendían nada. Gracias a El Comercio por darme esta oportunidad y a todos los que desde el equipo de cultura del diario lo hicieron posible.

 

calle buensucesoLa canción número nueve, es una rareza, dos canciones en una con continuidad procesional hasta las campanas finales. La letra es un resumen de frases escuchadas en conversaciones nocturnas y mensajes recibidos en el teléfono móvil sin relación aparente, en principio. Tomar las expresiones como las piezas de un puzzle incompleto y crear una pequeña historia discontínua fue la solución. La segunda parte, instrumental, surge tras un calentón en el final de la grabación…»va un minuto y pico…» hay más que decir pero no sé cómo; sigo tocando, acordes abiertos sobre el décimo y octavo traste, miro a Sergio y asiente con la cabeza, «…sigue, sigue» me dice desde la pecera. Tan inesperado fue. Lo que recuerdo con claridad es la sensación de vértigo que me daba estar inventando una salida para el atoyadero al que me llevaba el texto. ¿Ruido? ¿Oscuridad? ¿Expresionismo? No. La opción, ahora que la escucho, fue trascender, la sonoridad me transmite esperanza, es sorprendente, descubrirse a uno mismo como a un ser esperanzado, a estas alturas de la partida.

El relato «El Ídolo» comparte con la canción el origen de las experiencias que se relatan. Una vez más, gran parte de ellas son la trascripción literalizada de relatos anónimos surgidos en conversaciones en la oscuridad de algún bar de los que cierra tarde en el micro territorio de la calle Buensuceso.

Ya llegó la seronda y la lluvia vuelve a empapar el toldo de La Vida Alegre. Esta semana sale el capítulo 10 y su canción, otro experimento. No me pregunten más.