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Estudio CerveceríaEste jueves 17 tenemos concierto en el Estudio Cervecería de mi amigo Esteban Rodriguez.

Un pequeño local, en el centro del bario del Carmen de Xixón, que él mismo diseñó en el bajo que antes utilizaba como estudio de decoración de interiores. Todo esto se lo debe a Bill Gates o a Steve Jobs, al menos en parte. La informatización de su actividad y la reducción solvente de espacio le llevó a trasladar el trabajo a casa y a tomar cervezas con amigos y clientes donde antes recibía a esos y otros amigos y clientes. Es un hombre inquieto. Así, me comentó la posibilidad de cerrar la temporada de conciertos en su refugio y así llegamos a esta situación. El pulpo y el ribeiro de Bar Galicia pusieron la firma en el contrato.

“¿Que formación vas a traer? Un trío, siempre voy en trío, como mínimo -le digo intentando aparentar seguridad.

Ah! Qué bien. ¿Y qué instrumentos toca el  trío? – pregunta  curioso.

Guitarra, armónica y voz – le contesto sujetando una carcajada.

Eeeh, ¿pero quiénes son, los conozco? – sigue indagando.

Si, estas hablando con los tres.”

Ilustra esta anécdota de músicos, repetida a lo largo de los años, lo que vamos a hacer el próximo jueves a las 21:30 en la casa de un amigo que esta abierta a todos los que queráis pasar un rato con nosotros.

Salud a todos. Keep on Bobbing!

Esti finde hai un conciertu nel llugar de Tapia de Casariego, nesti occidente asturianu que tantes vegaes fixo, na mio vida viaxera, de calmante espiritual (o namás que de placebu pal “yo turista”).

Pienso cómo facer esta entrada pero del mio cuerpu sal la emoción en forma elexía. Va tiempu que nun salgo de la ciudá…

“Col frescor de la tierra, d’esa que nun cambia, y’l calor que da’l vivir llende la mar onde la tierra cambia tolos díes, Fredo y Cachistel entamen esti segundu aniversariu del Nordestada.

Cachistel fae d’enlláz y organizador de les coses técniques y otres yerbes; Fredo prepara’l bar pa  cellebrar que pue siguir navegando, que l’aire sopla a favor metanes xunto a la truena.

Garra una semeya que-y apurrió Cachistel, una cartulina prieta y la caxa les pintures. Descarga la foto, imprímela, recorta,  garra la cola, piensa.

L’home que nun cambia taraza le máquines del home que cambia. L’artesanu.”

… y termina’l ramalazu poéticu.

Buenu, esto quier dicir qu’esti domingu tenemos un bon día pa pasar pela villa de Tapia y esfrutar d’esta fiesta d’aniversariu, esperamos qu’ensin nordestada, nel puertu, na cai El Muelle.

Vémonos en Nordestada!

 

 

 

 

 

toli morilla trisquel xixón música asturiasMauro Aladro persigue a Toli Morilla.

Aladro insiste en que le conceda una oportunidad con el público y amenaza con presentarse en un concierto del cantautor local, salir al escenario y leer en público alguno de sus escarceos literarios. El músico intentará prepararle una trampa para impedir que llegue a perpetrar su amenaza. La tensión ante un posible “conciertus interruptus” crecerá a medida en que las canciones vayan siendo depositadas en la morgue de un concierto futuro…

algun dia...Hace ya dos meses que no publico nada al respecto. Por fin terminé con este reto que supuso escribir estos doce relatos y grabar otras tantas canciones en seis meses.

El último relato y la consiguiente canción se pueden leer y escuchar en el blog que El Comercio habilitó para tal menester. Aquí.

Ahora, lo que viene es el siguiente reto: Publicar en las mejores condiciones posibles.

Mi sello Scaletour está varado en algún lugar del sueño. El editor que fui ha tirado la toalla. Es una cuestión de incompatibilidad genética con el músico que quiso realizar el proyecto de Toli Morilla. Editor y autor son dos enemigos naturales e íntimos. En este caso, es una cuestión de energía. No puedo ser dos al mismo tiempo. Pensar en los garbanzos y dedicarse a conseguir el dinero para llevarlos a la pota puede y debe abordarse de forma creativa (algunas veces hasta lo conseguí), pero se trata de ser creativo en un ámbito y de una forma totalmente alejada del oficio de compositor, músico, cantautor o lo que se quiera.

Es por esto, que el reto que viene es convencer a otros de que merece la pena editar en formato físico “La pasión según Mauro Aladro”. Yo lo estoy, como no puede ser de otra manera. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Micro mecenazgo? ¿Pateo editorial? ¿Patrocinio? ¿Concursar en televisión? ¿Jugar la quiniela? A veces pienso cosas raras. Ya veremos.

Por el momento, doy gracias a los lectores. A los que me animaron con sus comentarios positivos y a los que dijeron que no entendían nada. Gracias a El Comercio por darme esta oportunidad y a todos los que desde el equipo de cultura del diario lo hicieron posible.

 

escuela años 60Con retraso, debido a algunos problemas técnicos, ya está disponible en el blog el capítulo 10 de esta aventura titulada genéricamente “La Pasión según…” y su canción.

El relato “La Señorita” funciona como una regresión a los primeros días de escuela de Mauro Aladro, el descubrimiento de la sensualidad o la sexualidad intuida en el pequeño y frágil corazón del niño relatado por un adulto en busca de referencias sobre su propia naturaleza.

Esta fragilidad aparece en la Canción 10 creada a partir de dos melodías de la tradición musical asturiana “Romance de la niña Clara” o “Romance de Santa Clara”, que aparece también en recopilaciones de la tradición castellana, y el clásico de la tonada “Si la nieve resbala”. Otro “dos en una”, dos canciones que forman un escueto guión que se canta en asturiano. Si, es la primera de esta colección de temas que canto “na llingüa del país”. ¿Por qué? Así nació y así se desarrolló de forma natural. La letra es una invención personal pero también la continuación del romance original, el final que nunca supimos y que se anunciaba en el epílogo del romance:

Clara soy, Clara me llamo,
siendo Clara me enturbié.
No digas en este mundo
“de este agua no he de beber”,
porque el camino es largo
y puede arreciar la sed.

La conclusión, si es que cabe alguna, puede ser que las cosas en materia amorosa no cambian tanto como creemos y que el corazón del ser humano sigue atrapado entre los barrotes de su propia naturaleza.

No me pregunten más.