Conciertu. CMI Pumarín Sur. Xixón.

30 de Octubre de 2008

Esti martes 4 de payares, a les 19:30, nel Centru Municipal Pumarín Sur, na cai Severo Ochoa s/n.

Toli Morilla: Voz y guitarres acústiques, armónica.

Jorge Otero; Guitarres acústiques, eléctriques, mandolina, dobro, 12 cuerdes, coros.

Pablo Bertrand: Pianos, Hammond, coros.

Alex Blanco: Percusión.

Esperámosvos.

Conciertu

16 de Octubre de 2008

Foto con Stormy Mondays. Verano 08

11 de Septiembre de 2008

Foto del concierto de este verano en el Jardín Botánico de Xixón

Jorge Otero cantante y guitarrista

Pablo Bertrand teclista

Ellos son mi banda. En otras ocasiones,

también cuento con la colaboración de Héctor Braga al violonchelo

y Alejandro Blanco al cajón.

Visita www.stormymondays.com

Domingu con Stormy Mondays

1 de Agosto de 2008

Esti domingu en Xixón:

Esti domingu depués de cuatro años, conciertu a lo grande. Si te prestal rock de raigañu nun pues faltar. 15€ a les 22.30. Conciertu históricu.

Esti domingu depués de cuatro años, conciertu a lo grande. Si te presta'l rock de raigañu nun pues faltar. 15€ a les 22.30. Conciertu históricu.

Más fotos SN

21 de Julio de 2008

Pa veles en grande calca nes semeyes.

Semana Negra

20 de Julio de 2008
termina estos días la semana negra, gran feria literaria y poética con los años, en la que también hay esquinas que doblar al paso del run run del tren negro,

Termina estos días la "Semana Negra", gran feria literaria y poética con los años, en la que también hay esquinas que doblar, al paso del run run del tren negro, o al olor de los libros de ocasión impregnados del perfume del pulpo "a feira" y las barbacoas cantábricas provenientes de la meseta. Un evento que solo se puede producir en una ciudad como esta. Por eso, en lo bueno y en lo malo, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y en la pobr...

Semana Negra y Color

www.semananegra.org

Moonshine Kate

8 de Julio de 2008

¿Dónde comienzo?… En los tacones de Rimbaud moviéndose como una bala danzarina a través de las calles secretas de una noche caliente de New Jersey, llena de veneno y asombro, encontrando a la reina Ángel en las cañas de Babilonia y luego a la fuente del dolor, para flotar sin rumbo en la masa caliente del diluvio, para cantar alabanzas al rey de aquellas calles muertas, para comprender y abandonarse de una forma celestial; fluyendo hacia el vientre perdido de la civilización hasta quedar en punto muerto. El amor se está imponiendo, Tolstoy tenía razón. Estas notas se están escribiendo en una bañera en Maine, en condiciones ideales, en todos los antiguos salones desde Brooklyn a Guam, desde Lowell a Durango. Oh hermana, cuando caigo en tus espaciosos brazos, ¿No sientes el peso del olvido y las canciones de redención en tu espalda? Subimos a la superficie, al costado de Miles Standish y tomamos el peñón. Tenemos parientes en Mozambique. Yo tengo uno o dos hermanos y todo un montón de Karma para quemar… Isis y la luna me iluminan. Cuando Rubin salga del cárcel lo celebraremos en el histórico aparcamiento en la California quemada por el sol…

(Allen Ginsberg, en la edición de Desire, notas de amor y redención, dicen; a mi me parece una mierda)

¿Dónde empiezo hoy, yo? En las manos de Moonshine Kate, colocando un do mayor con la izquierda y haciendo callo con la derecha acompañando a John Carson.

En el coche rotulado con los nombres de los artistas. Un año de ruta. Una vida.

La última canción de Moonshine Kate

Dicen que Moonshine Kate fue la primera chica en grabar country. Se llamaba Rosa Lee Carson y comenzó a actuar junto a su padre cuando era una cría. El tipo, Fiddlin’ John Carson, componía para ella canciones sobre huerfanitas solitarias y jovenes asesinaditas, y Rosa Lee hacía llorar a los vaqueros que las escuchaban.

Poco antes del crack del 29 Joe pensó que ya era hora de cambiar el repertorio y la rebautizó como Moonshine Kate. Moonshine creo que era una especie de guisqui de alambique y se supone que ambos establecían diálogos de besugos, de hillibillis borrachos y sin ninguna parte adonde ir.

Las cosas se pusieron difíciles después del 29 y se dedicaron a actuar en mitines políticos o donde hubiera algo de dinero. Su padre no tenía que hacer muchos esfuerzos para imitar a un borracho, el coche con el que recorrían el país cada vez se averiaba más y Rosa pensaba que se le acababa el tiempo.

Se casó con un buen hombre, y tuvo suerte porque ella ya había cumplido 35 años y aunque tenía chispa no era ninguna belleza. Rosa Lee enterró a Moonshine Kate en un baúl y se dedicó a sacar la casa adelante. Cuando acabó la guerra, se marcharon a Portland, pero al final decidieron volver a Atlanta. Los chicos negros empezaban a mezclar el blues con otros ritmos. Ya no parecían tan tristes como cuando ella era una chiquilla y les escuchaba cantar.

A mediados de los cincuenta un coche conducido por un tipo negro se estropeó en los alrededores de su granja. No era costumbre aún que una mujer blanca se interesara por los problemas de un tipo de color pero ella le invitó a tomar un café. El tipo se llamaba Sam Hopkins y ella no podía entender que a un hombre tan educado le apodaran ‘Lightnin’. Él se ofreció a tocar algo para que lo comprendiera y ella lo entendió mejor. Le pidió su guitarra y ella toco para él aquella “Little Mary Phagan” que solía tocar de niña. El tipo negro tuvo que admitir que se conmovió. Ambos estuvieron un rato callados y luego le avisaron de que el coche ya estaba compuesto, dio las gracias y se marchó.

Pasó el tiempo y de vez en cuando Rosa Lee le quitaba el tapón a una botella de guisqui que tenía su marido en casa y se ponía a rasgar la guitarra. A veces tocaba algunas cosas que escuchaba en la radio. A veces sacaba del cajón algunas cartas escritas por alguien que simplemente ponía como rémite ‘Hopkins’ y una dirección que iba cambiando. Una vez llegó una de Londres.

En 1958 juntó algunos dólares que tenía ahorrados, se fue a Macon y en una de aquellas cabinas que se usaban para grabar discos caseros grabó un par de canciones. Ninguna de ellas era “Little Mary Phagan”. Por alguna razón cantó “Are you lonesome tonight” -que recordaba por la versión de Al Jolson en los años veinte, no por la que luego hizo Elvis- y una vieja canción de Hank Williams sobre despedidas de la que ni siquiera recordaba el nombre. Luego se fue a correos y mandó el paquete a una dirección de Louisiana, con la tarifa más barata.

Volvió a casa y se encontró a su marido, le dijo que había ido a la peluquería y este ni se fijó. Ambos vivieron en esa misma casa hasta la década de los noventa, cuando murieron, con poco tiempo de diferencia. Poco años antes las autoridades de Georgia la hicieron un homenaje, reconociendo su labor como pionera del country, y la pidieron que cantara un par de canciones, pero ella se negó a cantar, no lo había hecho en más de cuarenta años.

Copiado de http://www.esnifandopegamin.blogspot.com

Lleer a Bob Dylan n’asturianu

7 de Julio de 2008

Otru café más

Duce ye’l to aliendu

Dos estrelles los tos güeyos

Yes arrecha y el to pelo

Remanez ellí onde duermes

Pero, nun siento nada

Nin gratitú, nin amor

Nun quiero llealtá

Da-yla al lluceru l’albor

Pero, dame otru café pal camín

Otru café enantes que marche

One more cup of coffee for the road

One more cup of coffee fore’ I go

To the valley bellow

To padre ye un mangante

Un fuera de la lléi

De xuru deprendióte

A escoyer meyor qu’él

Llenda’l so reinu

D’intrusos y foriatos

Pero, la so voz trema

Cuando pide otru platu

Pero, dame otru café…

La to hermana ye adivina

Ye dalgo familiar

Nun llees nin escribes

Nun hai llibros nel to llar

Yes feliz ensin llende

Cantes como’l raitán

Pero’l to coral ye misteriosu

Y escuru como la mar

Pero, dame otru café…

 
Títulu orixinal: One more cup of coffee
Álbum: Desire (1976)© Bob Dylan

Adaptación y torna: T. Morilla

Da la cara pola oficialidá

4 de Julio de 2008

Bon entamu del CAO (Conceyu Abiertu pola Oficialidá) del asturianu, pa los que nun sois d’equí o nun lo sabéis.

Esti ye l’enllaz: Doi la cara

Esta la mio semeya:

Viajero por reflejo/ Viaxeru por reflexu

2 de Julio de 2008

Soy el que mira al viajero sorprendido

que regala su mirada infantil

a los colores cautivos

de la ciudad desconocida

recordando que fuí viajero sorprendido

regalando la mirada infantil

a los colores cautivos de una ciudad desconocida.

Soi el que mira’l viaxeru sorprendíu

que-y regala la mirada infantil a los colores encerraos

na ciudá desconocía

alcordándome que fuera viaxeru sorprendíu

que-y regalaba miraes infantiles

a los colores encerraos nuna ciudá desconocía