El eslabón perdido
Espero con ansiedad el estreno del documental de Martin Scorsese sobre los primeros años de Dylan: No direction home
No sé si se ha estrenado en los cines,”No direction home -que Paramount comercializará en España como un doble DVD a partir del 16 de noviembre”- En Asturias todavía no se sabe nada, solo que se vende pirata la banda sonora. Sony BMG edita el soundtrack de No direction home, que no es estrictamente la banda sonora del documental: por ejemplo, no recoge el significativo It’s all over now baby blue que le vemos desgranar en el escenario de Newport, en 1965, sino una toma alternativa hecha meses antes en un estudio.
Me han regalado el libro que recoge esos primeros años en una edición de lujo, The Bob Dylan scrapbook, 1956-1966 ,con fotografías y facsímiles de canciones manuscritas, entradas a conciertos, folletos y primera publicidad de Columbia Records, mas un sin fin de detalles que hacen posible entrar en el universo personal del joven Bob y sentir algo parecido a lo que debieron sentir los arqueólogos de Atapuerca cuando descubrieron al Homo Antecesor en la Sima de los Huesos. Nunca fui mitómano, pero este libro me pierde.
Boby es el Homo Antecesor, puede que aun más: el eslabón perdido.
Algún día lejos de todas las habladurías se reconocerá, que igual que antes de Elvis no había nada, despues de Bob todo fue posible.
Es mucho lo que se escucha hoy y que lleva la influencia inequivoca de Robert Allen Zimmerman.
Con todo lo criticable que pueda ser su carrera, véase igual a su vida, ya quisieran tantos artistas haber vivido como él.
Tiene el merito poco reconocido de haber sido él mismo siguiendo su olfato espiritual.
Hizo que todo fuera más fácil.