Güei nun da pa más
Quiciabes les coses nun son como esperabemos, quiciabes les espectatives cambien de forma, de color, de soníu y l’amor entreverase colos atayos y los recovecos de de la vida; esi amor qu’algamamos como daqué desconocio, como l’aventura de les hores, del tiempu, de los deseyos xunios a la realidá, a lo más fondero, dientro d’esi furacu dende’l qu’atopamos les señes que nos van surdiendo cuntandonos seliquino, puquiñin a puquiñin,les llinies de lo qu’aportamos dende guajes.
A la vera de lo máxico alitamos les nueses verdaes buscando’l camín, alcontrando y dexando les foles que rabien escontra los cantiles del coral, les foles que s’esgoncien llevantandote pa enrriba ensin facer surf, namás dexandote mecer metiu nel bramar de la marea, como un corchu ensin botella, ensin mensaxe, deprendiendo qu’el ritmu vien de lloñe.
El llugar tantes vegaes cercanu, disfrazau xugando como si fora’l tiempu d’antroxu, esguilando pente les normes, acurrucau nos requexos de la sorpresa, de la casualidá, llamandote pa dicite que yes tu el que tien que asoleyar tolo posible, tolo que quiés ensin escaecer a naide nin facer dañu algún.
Camiento a vegaes qu’el coral tien que tener un espaciu ensin fondu, namás qu’asustau pol mieu faciendo esparabanes y ruios, munchu ruiu pa tan poques nueces.
Quiciabes les nueches de l’insomniu aporten lluces con que facer daqué coles solombres.
Güei nun da pa más.
Dende esta buscada penumbra de lluciernagues esiliaes, pa tolos queri@s desconoci@s.
Quizá las cosas no son como esperabamos, quizá las espectativas cambian de forma , de color, de sonido y el amor se entremezcla con los atajos y recovecos de la vida, ese amor que descubrimos como algo desconocido, como la aventura de las horas, del tiempo, de los deseos unidos a la realidad, a lo más profundo, dentro de ese agujero en el que encontramos las señales que van surgiendo contandonos silenciosamente, poco a poco las lineas de lo que traemos desde niños.
Al lado de la magia vuelven a latir nuestras verdades buscando el camino, encontrando y dejando las olas que rabian contra los acantilados del corazón, las olas que se rompen levantandote hacia arriba, sin hacer surf, nada más dejandote columpiar en el bramar de la marea, como un corcho sin botella, sin mensaje, aprendiendo que el ritmo viene de lejos.
El lugar tantas veces cercano disfrazado como si fuera tiempo de carnaval, escalando entre las normas, escondido en huecos de la sorpresa, de la casualidad, llamandote para decirte que eres tu el que tiene que hacer que nazca todo lo posible sin olvidar a nadie, sin hacer ningún daño.
Sospecho a veces que el corazón tiene que tener un espacio sin fondo solamente asustado por el miedo haciendo aspavientos y ruidos, mucho ruido para tan pocas nueces.
Quizá las noches de insomnio traen luces con las que hacer algo con las sombras.
Hoy ya no da para más.
Desde esta buscada penumbra de luciernagas exiliadas, para todos los querid@s desconocid@s.
Febrero 7th, 2004 at 11:15 am
hello… te he personalizado un poco el blog, espero que te guste. También espero que el insomnio te vaya bien aunque no te deje dormir…
Febrero 8th, 2004 at 5:39 pm
…eeeeh! no seras de la CIA o algo así, bueno de momento nos gusta asi que admitimos micrófonos espias en estas paginas…gracias, espero que Iris, tu costilla y tu estéis en buen estado.
Un saludo