Conciertu Xovellanos

Febrero 21st, 2008

Como diz Nacho nel so comentariu, debaxu, les crítiques son unánimes.

Nun tenemos semeyes de momentu, dirán saliendo col tiempu.

Namás que dar les gracies a toos y toes los que tuvísteis ellí.

Pa los músicos y pa mín el conciertu foi intensu y fonderu y asina espero que llegara al patiu butáques.

Subo los enllaces:

http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20080215/cultura/aires-frescos-20080215.html

http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1914_49_608038__TVyEspectaculos-Toli-Morilla-entre-fuegos

Millón de gracies.

Otro en El Comercio

Febrero 4th, 2008

Nuevo artículo en el periódico El Comercio:

Recursos humanos 

El poema que me salvó del pánico al dentista

Enero 28th, 2008

Ye l’últimu artículu que publicó el periódicu El Comercio.

Esti ye l’enllace:

El poema (inédito) que me salvó del pánico al dentistaPor si quiés lleélu ya:

El poema inédito que me salvó del pánico al dentista

Hay conductas humanas que permanecen a lo largo de toda una vida y nos acompañan recordándonos, en algunos casos, nuestra fragilidad.

Eso es lo que a mí me pasa con el dentista: Me sigue acojonando.

Pero hay ocasiones en que parece que la vida te quiere recompensar por no haber elegido tantos dolores pequeños y ocurren cosas como la que voy a contar.

Cuando me senté en la sala de espera del odontólogo, (así parece que asusta menos) despistado y con sensación de náuseas por el extremo y anestésico olor que se extendía por la estancia me sentí tan solo, de hecho no había nadie más, que empecé a rebuscar en el clásico revistero que hay en esta clase de lugares. Las revistas del corazón son las publicaciones tópicas de las salas de espera, supongo que con la intención de que los pacientes o los que esperan se olviden de su estrés con las peripecias de los famosos de medio y cuarto pelo; el caso es que a mí estas revistas me dan tan mal fario, que al contrario de lo pretendido, puedo enfermar de súbito agravándose más aún la situación.

Así todo, rebusqué en el montón a ver si había algo de viajes o decoración o de cualquier otro tipo y lo que me encontré fue una revista de Iberia, de las que te dan en el avión con su publicidad y “merchandising” (palabrón donde los haya, o sea, mercadería) etc.

En avión hubiera querido salir de aquella consulta, si hubiera sido posible, pero no había más remedio que aterrizar así que comencé a hojear la revista “Ronda Iberia”.

Pues ya os podéis imaginar el contenido, ideal para el avión, es decir que el paralelismo entre la sala de espera del dentista y la cabina de un avión existe: Evádase usted.

Entré en los humos de la evasión imaginando volar a un destino incierto que de súbito se hizo extraordinario, pues en la página número 46 de la revista encontré una sección en la que aparecía un personaje conocido, un asturiano de nombre Ángel González, de profesión piloto de la palabra y reconocido poeta.

La sección se presentaba bajo el título “Gran clase” y aparecía un relato evocador que hablaba de la incierta luz de la infancia y del paso del tiempo, todo esto a modo de presentación de un poema que figuraba en la mitad inferior de la página, tal y como sigue:

¡Volver a ver el mundo como nunca

había sido…!

En los últimos días del verano,

el tiempo detenido en la gran pausa

que colmaría setiembre con sus frutos,

demorándose en oro

octubre,

y el viento de noviembre que llevaba

la luz atesorada por las hojas

muertas hacia más luz,

arriba,

hacia

la transparencia pálida de un cielo

de hielo o de cristal

cuando diciembre

y la luna de enero

hacían palidecer a las estrellas:

altas constelaciones ordenando

la vida de los hombres,

el misterio tan claro,

la esperanza aún más cierta…

Aquella luz que iluminaba todo

lo que en nuestro deseo se encendía

¿no volverá a brillar?

Como suele ocurrir, a veces, me sorprendí cantando una canción con el texto que estaba leyendo por primera vez. En un ademán casi biológico volví a comprobar que estaba solo en la sala de espera y salí remontando el vuelo como un cóndor en el altiplano de los Andes. Me río yo de Iberia. Juro que no estaba bajo influencia de ningún tipo de estupefaciente; la vida por si misma y en algunos casos unas palabras, son suficiente experiencia para convocar en nuestro interior sensaciones antiguas y profundas, que pudieran ser intuiciones espirituales o insondables sensaciones humanas, quizá fantásticas o pueriles, pero experiencias que no pueden dejarte indiferente, y debe de ser interesante, si se puede, definir a que clase pertenecen.

Sentir un boceto de canción es para un compositor algo que jamás y por nada del mundo dejará escapar, aún sabiendo que no tiene porqué terminar bien.

No había otra opción, arranqué la hoja de la revista y doblándola en cuatro partes, tal y como está ahora delante de mí, la metí clandestinamente en el bolsillo trasero de mis vaqueros.

Aún con el sofoco de ser sorprendido como un ladrón de sensaciones, la enfermera me llamó. No recuerdo más.

Un año más tarde conocí a Ángel González.

La Semana Negra estaba en total ebullición y no suelo pasar demasiado tiempo allí por razones que ahora no vienen al caso, pero ese día sabía que el poeta estaría haciendo una lectura de poemas en la Carpa de los Encuentros, sin duda el lugar apropiado para conocer a aquel que me había salvado de mi pánico al dentista.

Procuré anticiparme a la hora y nada más llegar lo reconocí entre las pocas personas que pululaban por la carpa. Tomé el tiempo de los tímidos para pensar que coño le iba a decir, si sería conveniente hablar de salas de espera, de pánico o de odontólogos, argumentos que me parecieron todos ellos inadecuados, cuando mi intención era contarle que al fin había una canción nacida de la casualidad y que probablemente quisiera editarla en un tiempo futuro, para lo que necesitaba su autorización.

Todavía conservo el papel manuscrito y firmado sobre el que me dio su permiso para: “…poner música al poema que comienza con el verso Volver a ver el mundo…publicado en la revista Ronda Iberia. Gijón a 19 de julio de 1998”

El poema no tenía título. La canción, aún sigue inédita.

Gracias otra vez, Ángel.

Artículo en El Comercio

Enero 2nd, 2008

Enlace:

http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20071228/opinion/

hablando-solo-20071228.html.

Si no funciona:

HABLANDO SOLO

No es raro ver a alguien hablando solo por la calle, de hecho nunca lo ha sido, pero siempre que esto ocurre nos causa una extraña sensación, y utilizo el plural, porque ya lo comenté con varios amigos, a modo de estudio sociológico doméstico.

El otro día vi a un tipo que venía caminando a lo lejos haciendo aspavientos de esos que montamos cuando discutimos con alguien. Pensé que era un loco de estos que habla con sus fantasmas sin ningún pudor, los que pasamos por cuerdos lo hacemos en privado como los presidentes de gobierno; aunque a medida que se acercaba su aspecto no concordaba con el look ligeramente desaliñado que suelen llevar este tipo de personas, más bien parecía un yupi venido a menos o defenestrado por el estrés, pero, al verlo más de cerca caí en la cuenta de que no se trataba de ningún personaje tópico ni típico, sino, de un hombre de apariencia “normal”que caminaba enzarzado en una discusión utilizando el sistema de manos libres desde su teléfono móvil. ¡Joder, en que mundo vivo! Pensé.

Desde luego, era lo más lógico, ¡Yo mismo, lo hago!

A pesar de todo me sorprendí intentando auscultar la realidad del otro con una percepción que me resultó carca y absurda, pero ahí no paró la cosa, pues me pregunté que porqué a algunos nos llama tanto la atención ver a una persona hablar en soledad.

Entonces, recordé que esto de hablar solo era algo muy común, que cuando alguien te sorprende en semejante situación suelen pensar que estás un poco ido o provocar una risa malvada por parte del espía o la espía ( los artículos también sirven para la corrección política) y un morbo curiosón por saber cuales son las cuitas que sustentan el soliloquio del espiado. Así y todo, no es extraordinario sentir que hablamos solos en determinadas ocasiones, aún con interlocutores, como en algunas discusiones maritales y otras tantas que no pienso enumerar para no deprimir nadie, porque probablemente, sean demasiadas.

Lo cierto es que la vida está llena de momentos en los que hablamos en soledad y creo que son muy necesarios para saber con quién estamos tratando en esto de vivir, lo que ocurre es que en determinadas etapas de la vida se alargan los tiempos de auto comunicación en voz alta y puedes empezar a cogerte manía.

Un caso espectacular es el de un hombre, vecino de una tía mía, que veía la tele al mismo tiempo que escuchaba la radio y leía la prensa y debatía a voz en grito con los tres medios, como si de tertulianos de carne y hueso se tratara, ya digo que es un caso fuera de serie, pero más de uno que yo conozco habla a solas con la televisión.

Hace tiempo, un amigo me contó que antiguamente, en la edad media, se leía en voz alta, no como ahora que leemos para nosotros mismos en silencio; sea como sea son también formas de diálogo solitario. Lo que no sé, es si es mejor así, pues imagínese una biblioteca atestada de gente leyendo en alto, creando un murmullo sólido, armónico y hasta musical, una ensalada de timbres y alturas vocales entremezclando cientos de temas, creando algo parecido a una orgía sonora del saber impreso. Es probable que no hubiera problemas de concentración en los lectores imbuidos por esa especie de mantra literario colectivo producido por el propio acto.

De todas formas, nos encanta escuchar historias de terceros por lo tiene de aséptico para no salpicar nuestras almas en vilo. Así, disfrutamos de la lectura pública del cuenta cuentos, de la novela, obra de teatro o película autobiográficas y en el lado más salvaje y duro del puro cotilleo televisivo, que para el caso, y sin intromisión del arte por parte de terceros, se parece mucho a escuchar al que va hablando a voces de sus asuntos personales con el manos libres por la calle.

Después del episodio que abre este pasatiempo escrito, comencé a pensar en seguir a alguno de estos habladores públicos buscando fuentes de inspiración para escribir.

Me imaginé a mí mismo siguiendo a desconocidos y tomando notas en una grabadora neurótica, como el tipo de la cafetería de Amelie; por supuesto que enseguida descarté tal ocurrencia, solo la mantuve en mi imaginación durante unos días disfrutando de lo cómico y disparatado que resultaría verme de tal manera, a lo inspector Clouseau por las calles de Gijón. Sé que intento quedar bien, no lo voy a negar, por lo que no descarto en un futuro utilizar un disfraz de semáforo para espiar conversaciones privadas a pie de calle, aun a riesgo de quedar petrificado entendiendo la vida en rojo y verde y no en blanco y negro como se quiere pintar últimamente. ¿He dicho algo raro?

A todo esto, que otra cosa es esto que estoy haciendo ahora que escribo, sino hablar solo; la diferencia estriba en que de forma imaginaria me dirijo a alguien, que ahora estará leyéndolo, espero. Pero a fin de cuentas, ¿Cuantas veces hemos hablado con nuestras ex sin que ellas estuvieran presentes? Y con mamá, papá, el policía que nos multó y la última chica que nos gustó.

En fin, que esto de hablar solo, es algo que todo el mundo hace en privado, sin embargo nos produce un regusto extraño ver a al solitario tertuliano de sí mismo hablando en voz alta por la calle, temor que resuena en nuestro interior con uno de los miedos básicos del ser humano: La locura.

Banderas

Septiembre 11th, 2007


Por fin el esperado vídeo de Banderas, esta es la segunda versión de la canción publicada en el disco “Entre el barro y las preguntas”

Toli Morilla + Ángel Petisme en concierto

Julio 15th, 2007

Petisme

Concierto el próximo sábado 21 de julio, a las 22:30, dentro del programa “Música con Raíces” del Jardín Botánico Atlántico de Gijón. Toli Morilla + banda y Ángel Petisme + banda.

Entradas a la venta aquí.

N’Alcordanza

Junio 28th, 2007

Por cortesía de FolkenlaRed.com, los tres cantares del Conciertu N’Alcordanza. Munchísimes gracies al xefe la web Mr. Ablanedo.

Como la flor

Nubes de tormenta

Carretera solitaria

Artículos sobre Dylan / N’alcordanza

Junio 18th, 2007

Ayer domingu publicáronse dos artículos d’opinión sobre Dylan qu’escribí pa La Voz d’Asturies y El Comercio.

Pues lleélos equí:

http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20070617/opinionarticulos/tiempos-cambiado_20070617.html

Dylan, tour eterno ( La Voz de Asturias - 17/06/2007 )

Per otru lláu, esti vienres ye’l conciertu n’alcordanza de Igor Medio y Carlos Redondo componentes de Felpeyu y fallecíos l’añu pasáu n’accidente llaboral.
Gracies a Ablanedo, destacáu bouzuquista asturianu, podéis ver cuála va ser la mio intervención:

http://albertoablanedo.blogspot.com/2007/06/nalcordanza-grupo-toli-morilla.html

Regionalista de trinchera

Mayo 22nd, 2007

http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20070514/
opinionarticulos/entropia_20070514.html

Esto ye un cachín d’una “crítica” espublizada pol Comercio, atención a les definiciones:

MARIAN PIDAL. 14 de mayu de 2007. Crítica musical. El Comercio.

El ciclo de conciertos ‘Música del siglo XX’ de Cajastur despidió en Oviedo la temporada 2006-2007 con la actuación del cantante y guitarrista Toli Morilla. En compañía de Jorge Otero, Pablo Bertrand, Héctor Braga y Alejandro Blanco, el cantautor asturiano aprovechó la ocasión para presentar una selección de su último cedé, ‘Entropía’; un trabajo que fusiona el folk y el pop-rock acústico. De ‘Entropía’ se escucharon canciones con textos de reconocidos poetas asturianos -’Alquitrán’, ‘Ta en caldia’, ‘A fronteira’ y ‘Vas por agua’- y títulos con letras del propio Toli -’Cuando naide lo ve’ y ‘Leyendes urbanes’. Tampoco faltaron temas de ideario asturianista como ‘Alluma’l to camín’ y el recientemente galardonado con el premio al ‘Meyor Cantar en Llingua Asturiana’ 2007, ‘Azul y gris’.

Equí vien lo gordo:

El recital destapó las vertientes ideológicas y estílisticas que hacen de Toli Morilla un compositor e intérprete que se debate entre el regionalismo de trinchera y el aperturismo en la reserva. Regionalista militante y reivindicativo, abandera la defensa de sentimientos y conciencias asturianistas; aperturista, declara expresiva y entusiásticamente su admiración por el legado musical de Bob Dylan. Dos premisas encontradas pero no excluyentes; dos facetas complementarias e indivisibles. Sus seguidores quedaron satisfechos.

Agora el mio comentariu:

Caún saca les sos propies conclusiones y como se llée nel artículu, algunes tan escrites dende una perspectiva que paez salida de los años 70. Lo peor de too ye que la columnista créese les sos afirmaciones.
Explícome:
Si “Alluma’l to camín” ye un cantar asturianista por falar d’Asturies, “Pongamos que hablo de Madrid” que cantaba Sabina, ye una canción “madrileñista” y “España, camisa blanca” de Victor y Ana ye españolista, quier dicir ello que tovía hai xente que cree que falar de lo propio conlleva asociao dafechu una militancia a ultranza n’alguna estaya nacionalista o independentista ( ya toi cansáu de los “istas”)
Ye más, nes sos propies conclusiones, Marián Pidal, por ciertu, d’apellidu mui ligáu al “asturianismu” del sieglu XIX, cuando nun se nomaba asina, defíneme como “regionalista de trinchera, militante y reivindicativo” nuna clara distorsión de lo que ye un trabayu como “Entropía”, de los textos que lu formen y de les músiques que lu armen. Nun puedo más que dudar que Marián tuviere viendo’l conciertu, paez que-y lu contaron de tercera mano.
Pienso tamién qu’igual nun entiende bien l’asturianu y sólo pol fechu cantar na llingua fae’l xuiciu rápidu ensin decatase de los conteníos.
Per otru lláu, lo de “aperturista en la reserva” ye daqué pa min indescifrable, armando tol razonamientu nesti sen, como ella diz, na mio ponderación cásique mística por Dylan.
Sigue nun diálogu absurdu con ella mesma enfrentando lo que llama “regionalismo”, supongo que se refiere a cantar n’asturianu, con lo que llama “aperturismo” supongo que quier dicir cantar cantares de Dylan en castellán. Anque diz depués: “…pero no excluyentes. Dos facetas complementarias e indivisivles”
Descubrimos la polvora, a estes altures.
Yo nun entiendo nada, ensin acritú,( como se diz agora) tengo que dici-y a Marián que ya fae munchos años que nesti país o ¿tengo que dicir “región” pa axustame a los sos argumentos? Vivimos en contautu col mundu esterior, oyimos y tocamos música de tol mundu y lleemos y escribimos lliteratura universal y amás falamos y escribimos n’asturianu ensin andar peles trincheres nin llanzar soflames nacionaliegues a ultranza. Ensin prexuicios y con normalidá, somos xente qu’escoyemos una llingua pa espresanos y con ella dicimos tolo que queremos dicir ensin cayer en reduccionismos. Nun sé si tien el mio discu, de xuru que non.
D’esta crítica musical echo de menos precisamente eso, que fale daqué de música y non de percecepciones subxetives sobre la mio ideoloxía, militancia, “rexonalismu” o “aperturismu”.
Tamién habría que dicir, siguiendo los sos parámetros musicales (esti ye un palabrón), que tolos artistes que nun canten en llingues mayoritaries y amás falen de coses que pasen nel so mediu natural, país, provincia, rexón, etc. (como ye normal) son “regionalistas”. Por ciertu, la no reconocencia política d’una llingua, como ye’l casu del asturianu ¿fae que tolos qu’usen la llingua pa espresase seyan “regionalistas de trinchera”?
Nesti sen, caminando pela sienda que nos marca l’artículu, cualquiera puede pensar, por definición, que los músicos irlandeses, bretones, sicilianos, corsos, vascos, galegos, catalanes, escoceses, lapones, capadocios, montenegrinos, albano-kosovares, croatas, servo-croatas, macedonios, chipriotas,etc. que usan la so llingua son “regionalistas de trinchera” anque nun conozamos la música que faen, como-y pasa a muncha xente, que pue lleer una crítica nun periodicu ensin haber oyío un res de lo que se fala, que ye de música. Por eso retruco a esta crítica, porque los que nun me conocen de nada van pensar que soi como el Che Guevara reencarnáu en cantautor asturianu. Pero mira, lo de la trinchera, gústame, val más vivir na trinchera sabiendo lo que se fae, que caleyar peles aceres ensin saber lo que se diz..

Salú.

Azul y Gris

Mayo 11th, 2007